Posición oficial de la Comunidad de Haitianos/as Organizados/as en RD sobre nueva prórroga PNRE

Comunidad Haitiana en RD clama por más agilización, flexibilización y claridad en los procesos de regularización

Hace un poco más de un mes, el Consejo Nacional de Migración dio a conocer la resolución de la extensión del Plan Nacional de Regularización de Extranjeros (PNRE) en situación migratoria irregular y que la Dirección General de Migración debía presentar a más tardar el 26 de agosto pasado un protocolo especial de cara a ese proceso.  La Comunidad de Haitianos/as Organizados en República Dominicana vio como positiva dicha medida, aun con algunas inquietudes por las malas prácticas anteriores.

Cabe decir que somos un movimiento social creciente, que agrupa a líderes y miembros de las asociaciones de inmigrantes con la misión de defender nuestros derechos y la promoción socio-económica de la población inmigrante haitiana en el país.

En espera de la publicación del protocolo por la Dirección General de Migración (DGM), seguimos en el reclamo por justicia migratoria plena, flexibilidad en los criterios y agilidad en los trámites, temas que deben ser considerados en el protocolo de la DGM.  Desde el comienzo del proceso, en 2014, hemos solicitado que se corrigieran las malas prácticas y la tediosa burocracia que en la ocasión reinaba en los centros de regularización migratoria.

Con esta nueva medida, la extensión del PNRE, el gobierno dominicano reconoce que el plan había fracasado en ese sentido y que se debe remediar la situación para que la inversión del gobierno y la de los/as inmigrantes pueda resultar beneficiosa.

Llamamos al gobierno dominicano que atienda nuestros reclamos y tome en cuenta las  preocupaciones acerca de todo ese importante proceso migratorio especial. Nos seguimos preguntando, desde el inicio del proceso, sobre la poca claridad en la definición de las categorías migratorias o la falta de transparencia en la decisión de categorización migratoria.

Hemos visto casos de regularización migratoria de personas haitianas casadas con  dominicanos/as, y/o de personas haitianas con 20 o más años viviendo en el país y/o teniendo hijos/as dominicanos/as, a las cuales se les ha entregado carné de “no residente”.

Una de las preocupaciones bien fundadas del pueblo dominicano es que no se sigan teniendo inmigrantes con falta de papeles y el gobierno bien podría resolver dicha situación rescatando ese proceso para con esa nueva medida cumpla con el objeto del decreto 327-13, para que “… el extranjero que se encuentre radicado en el territorio de la República Dominicana en condición irregular… a adquirirá un estatus de legalidad documental bajo una de las categorías establecidas en la Ley General de Migración…”.

Por otro lado, nos sentimos preocupados/as por las recientes declaraciones de los diplomáticos haitianos en República Dominicana, cuando dicen que apoyan las deportaciones masivas de sus compatriotas. Les recomendamos enfocarse mejor en agilizar y resolver las miles de solicitudes de documentos de identidad, especialmente pasaporte, realizadas desde 2015 para así completar nuestros expedientes en el PNRE.

Firmado:

Nadine Sainvil

Claudette Richard

Anuncios

Ciudadanos/as dominicanos/as residentes en RD y extranjero, asi como otras personalidades rechazan propaganda racista en RD

En repudio de la nueva campaña racista anti-haitiana en la República Dominicana

 

Los abajo firmantes expresamos nuestro rechazo a la nueva campaña racista y anti-inmigrante en la República Dominicana que está siendo difundida a través de la prensa conservadora y las redes sociales e impulsada por sectores de la clase política tradicional y el empresariado.

Dicha propaganda racista alega una masiva “invasión haitiana” a través de la frontera, sin embargo, cada vez que se levanta una ola de odio contra dicha comunidad es para convertirla en chivo expiatorio del déficit presupuestario o para encubrir el endeudamiento sin precedentes causado por el presente gobierno.

Históricamente, las élites políticas y económicas de la nación caribeña han promovido el racismo anti-haitiano con el objetivo de crear divisiones entre los dos pueblos que comparten la isla, y al mismo tiempo, crear distracciones en tiempos de crisis política y de ascenso de las luchas sociales.

Este es el caso hoy día en que grandes segmentos de la población se movilizan en las calles desde el movimiento Marcha Verde en demanda del fin de la corrupción y la impunidad.

Alzamos nuestras voces en repudio total a la agitación racista a través de la prensa y las redes sociales que solo busca desmovilizar y desvirtuar este nuevo movimiento social, creando más odios y conflictos, lo que al final de cuentas, terminará beneficiando a las élites de la isla.

Expresamos nuestra solidaridad con el pueblo dominicano en lucha por un mejor país y con los inmigrantes de origen haitiano y sus descendientes. Finalmente, llamamos a todas las organizaciones sociales, intelectuales, sindicatos, feministas y grupos estudiantiles a que denuncien el uso sistemático de campañas anti-haitianas para dividir el pueblo dominicano.

_________________________________________________

  1. Altagracia Valdez Cordero, República Dominicana
  2. Alfonso Torres, periodista, República Dominicana
  3. Amín Pérez, Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), República Dominicana
  4. Ana Féliz Lafontaine, historiadora, República Dominicana
  5. Angela Eunice Fermín, República Dominicana
  6. Anny Minerva Jaquez Reyes, activista de los derechos humanos, República Dominicana
  7. Aura Vargas Jiménez, República Dominicana
  8. Aurora Arias, escritora, República Dominicana
  9. Beneco Enecia, Centro de Desarrollo Sostenible (CEDESO), República Dominicana
  10. Chiqui Vicioso, escritora, República Dominicana
  11. Christian King, Trans Siempre Amigas (TRANSSA), República Dominicana
  12. Deisy Toussaint, República Dominicana
  13. Deivis Ventura, activista político, LGBT REVASA, República Dominicana
  14. Denise Paiewonsky, República Dominicana
  15. Dominique Rincón, República Dominicana
  16. Ernesto Cruz, República Dominicana
  17. Euclides C. Nuel, República Dominicana
  18. Fernando Gil, Red Acción Política, República Dominicana
  19. Fernando Ureña Gómez, República Dominicana
  20. Gloria Amézquita, psicóloga, República Dominicana
  21. Hugo Cedeño, Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), República Dominicana
  22. Isabel Amelia Vargas García, República Dominicana
  23. Isaflor Tatem Brache, República Dominicana
  24. Isaura Cotes, República Dominicana
  25. Isis Yael Amador Campusano, estudiante, República Dominicana
  26. Jacqueline Jiménez Polanco, República Dominicana
  27. Jenny Torres, investigadora social, República Dominicana
  28. José Díaz, FUNCEJI, República Dominicana
  29. José Santos, República Dominicana
  30. José Antonio Aracena, República Dominicana
  31. Jovanny Espino, República Dominicana
  32. Juan Miguel Pérez, sociólogo, Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), República Dominicana
  33. Loraine Ferrand, actriz de laboratorio / poeta / artista de la resistencia, República Dominicana
  34. Lorena Espinoza, República Dominicana
  35. Maribel Núñez, ciudadana del mundo y activista, República Dominicana
  36. Mildred Dolores Mata, República Dominicana
  37. Mireya Cruz, República Dominicana
  38. Mirla Hernández Núñez, República Dominicana
  39. Nelson Ricart Guerrero, República Dominicana
  40. Omar Bautista González, República Dominicana
  41. Pastor de la Rosa, República Dominicana
  42. Quisqueya Lora Hugi, Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), República Dominicana
  43. Ramón Stalin Montero Santiago, República Dominicana
  44. Regine Charles, República Dominicana
  45. Segundo Maldonado Abreu, República Dominicana
  46. Tahira Vargas García, República Dominicana
  47. Yesibon Reynoso, República Dominicana
  48. Zobeyda Apólito, República Dominicana
  49. Alexander Mundaray Rosario, activista y político, República Dominicana/Puerto Rico
  50. Johan Mijail, República Dominicana/Chile
  51. Amín Arias Garabito, República Dominican/España
  52. Jonathan Pitts, República Dominicana/Reino Unido
  53. Alex Guerrero, artista visual, República Dominicana/Estados Unidos
  54. Ana Luisa Martínez, escritora, República Dominicana/Estados Unidos
  55. Claribel Díaz, psicóloga clínica, escritora, poeta, República Dominicana/Estados Unidos
  56. Fernando Valerio-Holguín, escritor, República Dominicana/Estados Unidos
  57. Irka Mateo, República Dominicana/Estados Unidos
  58. Jimmy Lam, escritor de la Florida, autor de Sexile=Sexilio, República Dominicana/Estados Unidos
  59. Médar Serrata, escritor, República Dominicana/Estados Unidos
  60. Miguel Espaillat, ingeniero agrónomo, abogado, escritor político, República Dominicana/Estados Unidos
  61. Osiris Mosquea, escritora, poeta, República Dominicana/Estados Unidos
  62. Rafael de los Santos, activista, República Dominicana/Estados Unidos
  63. Rossalinna Benjamín, escritora, poeta, República Dominicana/Estados Unidos
  64. Silvia Difranco Sangivanni, República Dominicana/Estados Unidos
  65. Ynoemia Villar, escritora, República Dominicana/Estados Unidos
  66. Alejandro Velasco, NYU, North American Congress on Latin America (NACLA), Estados Unidos
  67. Alex Sotelo Eastman, Dartmouth College, Estados Unidos
  68. Alexander Gil Fuentes, Columbia University, Estados Unidos
  69. Amarilys Estrella, New York University (NYU), Estados Unidos
  70. Amaury Rodríguez, escritor y traductor, Estados Unidos
  71. Ana Liberato, University of Kentucky, Estados Unidos
  72. Anne Eller, Yale University, Estados Unidos
  73. April Mayes, Pomona University, Estados Unidos
  74. April Yoder, University of New Haven, Estados Unidos
  75. Carlos Decena, Rutgers University, New Brunswick, Estados Unidos
  76. Charlton Yingling, University of Louisville, Estados Unidos
  77. Christina C. Davidson, Duke University, Estados Unidos
  78. Daniel Huttinot, Estados Unidos
  79. Danny Méndez, Michigan State University, Estados Unidos
  80. Edwin Rosario Mazara, Estados Unidos
  81. Edward Paulino, CUNY – John Jay, Estados Unidos
  82. Elena Machado Sáez, Bucknell University, Estados Unidos
  83. Eliú Almonte, artista visual, Estados Unidos
  84. Emmanuel Pardilla, Estados Unidos
  85. Ginetta E.B. Candelario, Smith College, Estados Unidos
  86. Hortensia González Gómez, Casa Verde Camila, Estados Unidos
  87. Ines P. Rivera Prosdocimi, University of Maryland, Estados Unidos
  88. Isabel Espinal, Estados Unidos
  89. Jasmine Mena, Bucknell University, Estados Unidos
  90. Jesse Hoffnung-Garskof, University of Michigan, Estados Unidos
  91. Jossianna Arroyo, University of Texas, Austin, Estados Unidos
  92. Juan José Ponce Vázquez, University of Alabama, Estados Unidos
  93. Junot Díaz, escritor, Estados Unidos
  94. Keiselim A. Montás, escritor, Estados Unidos
  95. Kianny N. Antigua, escritora, Estados Unidos
  96. Laura Weiss, NACLA, Estados Unidos
  97. Lauren Derby, University of California, Los Angeles (UCLA), Estados Unidos
  98. Lauren Gurley, estudiante de maestría en NYU, Estados Unidos
  99. Lyn Di Iorio, City University of New York (CUNY), Graduate Center, Estados Unidos
  100. Marianela Medrano, escritora, Estados Unidos
  101. Mariel Acosta, Estados Unidos
  102. Micah Wright, Boise State University, Estados Unidos
  103. Miriam Mejía, escritora, Estados Unidos
  104. Nelson Santana, catedrático,Estados Unidos
  105. Rachel Afi Quinn, University of Houston, Estados Unidos
  106. Raj Chetty, St. John’s University, Queens, Estados Unidos
  107. Raquel Virginia Cabrera, escritora, Estados Unidos
  108. Ray Laforest, Estados Unidos
  109. Richard Turits, College of William & Mary, Estados Unidos
  110. Rocio Silverio, We Are All Dominican, Estados Unidos
  111. Samuel Sánchez, Centro Latino de Cultura y Educación Popular, Estados Unidos
  112. Scherezade García, Estados Unidos
  113. Sophie Maríñez, Estados Unidos
  114. Steven Gregory, Columbia University, Estados Unidos
  115. Tony Savino, Estados Unidos
  116. Yanick St. Jean, Estados Unidos
  117. Yanilda Gonzales, We Are All Dominican, Estados Unidos
  118. Ylce Irizarry, Latina/o Studies Scholar, Estados Unidos
  119. Zaida Corniel, Stony Brook University, Estados Unidos
  120. Wendy Roth, University of British Columbia, Canada
  121. Carolina Benavente, Universidad de Valparaiso, Chile
  122. Eugenia Brito, Universidad de Chile, Chile
  123. Gloria Cortés Aliaga, curadora, Museo Nacional de Bellas Artes de Chile, Chile
  124. Jorge Díaz, biólogo, escritor y activista de la disidencia sexual, Chile
  125. Elissa L. Lister, Universidad Nacional de Colombia, Colombia
  126. Ochy Curiel, GLEFAS, Colombia
  127. David Ortiz-Alburquerque, Puerto Rico
  128. Hilda Guerrero, COMUNA Caribe, Puerto Rico
  129. Colectivo Ilé – Mujeres feministas y afrodescendientes, Puerto Rico
  130. Grupo Latinoamericano de Estudios, Formación y Acción Feminista (GLEFAS), Colombia

We Are All Dominican–Colectivo Estudiantil, Estados Unidos

Nuestras desgracias vinieron antes de Matthew

Una trabajadora cuentapropista haitiana nos cuenta: “Yo he sobrevivido al terremoto del 12 de enero aunque mi casa fue destruida; luego una organización internacional me ayudó con un “abri provisoire” (refugio provisional) que luego fue quemado por UDMO (un cuerpo policial especializado en Haití), y lo que quedaba se lo llevaron los vientos de ese huracán (Matthew)”.

img_20161006_122824_434
Casa destruida por Matthew en L`Acul, Petit-Goave, Haiti

Esa señora con muchos lamentos nos hizo esa breve historia de lo que fue su vida durante los últimos 6 años. Y, a pesar de todo, ella se levanta cada día con su pequeño negocio ambulante a “buscarse la vida” y por su familia.

Historias así se pueden encontrar en la mayoría de los hogares de las zonas rurales y semi-urbanas de nuestro país. Personas quienes perdieron en 3 ocasiones su vivienda en tan corto tiempo y que el Estado ni se ha enterado. Se podría afirmar que generalmente una persona viviendo en un país desarrollado o en vía de desarrollo no ha vivido ni la mitad de esas penas en el transcurso de toda su vida.

Así como se dice que hay 2 hasta 3 República Dominicana, la situación es fuertemente similar a la de Haití. Encontramos personas en este país quiénes nacieron, se criaron y murieron en una zona muy remonta de la ciudad y las periferias. Ellas no existen para el Estado aunque siempre tengan una mínima representación en alguien que dice ser miembro del Consejo de Administraciones de Colectividades Territoriales (CASEC). Matthew no tiene culpa en esa falta o inexistencia de políticas públicas.

En este sentido no cabe la menor duda de que el gobierno esté maquillando, o por lo menos equivocado, sobre las estadísticas de los desastres o consecuencias post-Matthew. Los datos recogidos por la Protección Civil de Haití, organismo del Estado, difieren mucho de las informaciones oficiales. Por ejemplo, a nivel gubernamental, se había reportado unas 440 muertes a causa del paso del huracán Matthew, y mientras tanto, se podía calcular que en solo 2 municipios murieron cerca de 308 personas.

A un mes de Matthew, huracán de categoría 4 cuyo centro tocó las costas del Sureste de Haití, la mayoría de las secciones comunales de los departamentos fuerte y medianamente afectados por esa catástrofe natural están todavía en espera de recibir una ayuda que pueda suplir algunas necesidades básicas de sobrevivencia. Según la ONU, se estima que 1 millón y medio de personas estarían en esas condiciones.

Para un país que se encuentra en la ruta ordinaria de los huracanes, no se ha organizado ningún plan de prevención o de evacuación en las zonas las más vulnerables, ni desde el Estado, tampoco desde la sociedad civil, y menos desde la población. Hace falta una cultura de prevención a nivel nacional.

Si nos aferramos un poco a las esperanzas que nos alimentan los/as religiosos/as: “Dios no nos dará ninguna prueba que no podamos soportar”. Sin embargo, no estábamos preparados/as en lo mínimo ante ese enviado natural o celestial (ni siquiera el nombre del huracán era Apocalipsis). Así que el gobierno de Privert-Jean Charles estaba delirando cuando había lanzado la propaganda “0 muertes” al darse cuenta del inminente paso del huracán en territorio haitiano.

polemica-ayuda-dominicana-a-haiti
Caricatura del diario haitiano Le Nouvelliste sobre la polémica de la ayuda dominicana en Haiti

Para propagandas servimos nada más. Hubo algunos dizque representantes del pueblo, que en vez de concentrar todos los esfuerzos en hacerle llegar a los-as damnificados-as la ayuda, estaban gastando salivas en contra de la presencia de algunos militares dominicanos en servicio con el Ministerio de Obras Publicas de ese país, los cuales también protegían las toneladas de donaciones que el gobierno dominicano, luego de la visita del presidente dominicano a su par haitiano, ha enviado en Haití. El Estado dominicano debe saber que el pueblo haitiano, especialmente las personas en esas condiciones de miseria y paupérrimas luego de Matthew, está muy agradecido de la ayuda dominicana (contrario a lo que hayan reportado algunos medios dominicanos basándose en la declaración de unos pocos políticos haitianos). Tanto así que muchos/as haitianos/as aprendieron a decir “glacia” cada vez pasaba el convoy dominicano.

La principal lección que debemos aprender de Matthew es que debemos urgentemente reorganizar el Estado haitiano. No es posible seguir ese mismo camino de indiferencias de las élites, de la poca o nula representación de sus políticos, de seguir improvisando (qué hicimos los primeros 7 meses del año en preparación y prevención frente a las temporadas ciclónicas)… y la lista es interminable. Matthew pasó a la historia gracias a Haití, y no estaba muy interesado.

Las cavernas de nuestros interiores o los castillos del siglo 21

la-caverna-moderna
La caverna moderna

El presente texto sería un intento de continuar la discusión anterior, en el cual tratábamos las cuestiones de la separación del Estado de las imponentes creencias religiosas, el riesgo que constituiría en elegir a un sacerdote como máximo representante de nuestros Estados, la imperiosa necesidad de avanzar en los derechos en este siglo 21 y los siglos por llegar.

Una de las calamidades (bíblicas) que viviremos en la eventualidad de un sacerdote-presidente sería en el intento de convertir a toda una nación en una caverna de supersticiones, lo que ya estamos padeciendo especialmente en Haití.

No hay que mencionar que las supersticiones son dañinas para el progreso o desarrollo de una sociedad, nación o país. Tienen una especial característica de “oscurecer” o “iluminar”, dependiendo la perspectiva de la persona creyente o no-creyente, la mentalidad, el corazón o el interior.

Son muchos los sucesos, mediatizados o no, que resultan de esas lamentables costumbres o tradiciones que no se cuestionan. El asesinato de varios “ougan” (sacerdotes del vudú, pero personas ante todo) por fanáticos religiosos en medio de la angustia y la desesperación del “goudou-goudou” (apodo en creole del terremoto del 12 de enero 2010) es un indicio que andamos de mal en peor.

Algunos-as dirán que esos sacerdotes son víctimas a la vez de sus propios medios, ya que son los principales promotores de las supersticiones, sobre todo en las zonas rurales del país. En parte sí, pero hay que reconocer que existen muchos falsos de ellos, y que deberíamos considerar que los originales son simple y esencialmente médicos tradicionales de plantas naturales.

Todavía peor e inaceptable el suceso en el cual fueron asesinadas 3 mujeres, por otros fanáticos evangélicos que las acusaron de “loup-garou” (brujas). Eran personas con discapacidades y fueron horriblemente linchadas por no haber encontrado su camino a su hogar a causa de los problemas del puente en la zona de La Plaine (El Llano, del departamento Oeste, al norte de la capital haitiana).

Son éstos y otros casos de los cuales por lo menos una gran parte de la sociedad haitiana ha sufrido por lo menos una vez en su vida. Algunos hemos escuchado “historias” y otros las hemos vivido.

En una ocasión, se nos ha contado que un grupo de fanáticos había ido a cazar (en el sentido más estricto de la palabra, recordemos la caza de brujas en Europa) a una de esas brujas que “comen las almas de los-as bebés”. Y, imaginando en los estereotipos de brujas que nos acostumbran ver en la industria cinematográfica de Hollywood, les preguntamos lo siguiente: “¿Acaso esa bruja era una mujer?” –  Claro, que sí – “Y, ¿era una mujer pobre que vive en el lugar más alejado de la zona rural?” – entendemos que sí – “Bueno, es una mujer, envejecida, sola, pobre y con  harapos que hacen descubrir ante ese mundo supersticioso sus pecados mortales”.

Así fue la conclusión a la que hemos llegado con el grupo en cuestión que defendía sus creencias. Al menos uno de los integrantes reconoció en el instante – ya que habíamos dado justo en el clavo – que había sido manipulado o idiotizado por un pastor evangélico quién les había incitado en ese lamentable ritual religioso de matar en el nombre de dioses y diosas.

Pero no todo pasa solamente en las zonas rurales, vulnerabilizadas tanto por las creencias religiosas, las supersticiones, tradiciones por repensar, y el abandono parcial o total del Estado. El lamentable suceso del horrible linchamiento de las 3 mujeres en las inmediaciones de Cabaret, en la zona de La Plaine, es un ejemplo. Y nos relató una vez un amigo muy cercano que había sido echado por su madrastra de la casa donde reside su padre enfermo. La madrastra es una pastora evangélica, esquizofrénica, paranoica, “zombificada” por esas creencias que hemos mencionado anteriormente.

Cuando le preguntamos porque esos atributos a su madre-por-ley (traducción literal de la interesante palabra en inglés), nos comentó: “es que estoy viendo que en pleno siglo 21, esa casa parece un castillo habitado por cavernícolas… me impidió ella entrar en ese lugar y sufro la pena de no poder visitar ahora a mi padre… por el solo hecho de yo haber invitado a sentarse en su sofá a una persona que ella calificó de demonio o “oungan”…” ¡Cosas veredes!

Él nos refirió, en este caso, a los castillos, ya que entiende que esas creencias pertenecían en la historia medieval del Occidente y en los tiempos bíblicos, cuando existían señores feudales y el rey y sus nobles habitaban en castillos. También nos hace recordar la caza de brujas en Europa, originada  por la iglesia católica y apoyada por la protestante en los siglos 13 hasta 16.

Desde 1789, el derecho a la vida y la integridad de las personas había sido declarado oficialmente derecho humano y fundamental. Alguien o todos-as debemos recordarles a los-as religiosos-as que no están exentos-as de respetar los derechos humanos. Mientras tanto, algunos-as de nosotros-as, viendo que estamos ante el eterno retorno a lo mismo, exploramos la posibilidad de ir a vivir en una cueva y escaparnos de las cavernas espirituales reinantes en este mundo actual y de las épocas anteriores.

Nos conviene mejor un Estado laico

Dios nos libre de tener como presidente a uno de sus representantes, cuyo gobierno se base en los “libros sagrados”

estado-laico

El reinicio de un proceso para la elección presidencial haitiana ha despertado el apetito a aspirantes cuyas expectativas de corto plazo habían sido diluidas por los ridículos resultados cosechados en las últimas votaciones realizadas el 25 de octubre del 2015.

Y es que hubo candidatos que no alcanzaron siquiera el 0.1% en esos comicios harto comprobados como fraudulentos, más aún después que así lo constatara la Comisión de Investigación y de Evaluación Electora. No obstante, esos y otros eternos aspirantes, a sabiendas de que no tienen la menor posibilidad, “vuelven y vuelven”, como decía un ex presidente dominicano, a inscribirse como candidatos.

En consecuencia, de los 27 candidatos presidenciales podríamos citar las características principales de algunos: han estado por lo menos una vez en la administración pública; son militantes políticos, apoyados por otras agrupaciones; además de los tristemente célebres candidatos eternos; y, finalmente, los representantes de iglesias.

A propósito de religiosos, tener a la cabeza del Estado a un sacerdote o pastor protestante, constituiría un alto riesgo que los/as gobernados/as deberíamos evitar. Ya los dominicanos dieron un paso al frente en ese propósito al rechazar en las elecciones del pasado 15 de mayo a los candidatos que ponían en primer lugar a la Biblia y en un segundo la Constitución.

Aunque recientemente, con la aprobación de un nuevo Código Penal que penalice el aborto sin importar las condiciones excepcionales (en caso de violación o incesto, o por riesgo de la salud de la mujer y/o malformaciones del feto), la clase política dominicana ha demostrado lo que siempre era: muy conservadora en los temas del derecho a la libertad de las mujeres, igual que del derecho de los-as inmigrantes, de los y las LGTB…

Con esa grave violación a los derechos fundamentales de las mujeres (a la vida, a la salud y la libertad), esos diputados dominicanos que aprobaron ese código, deshonran el Día Internacional por la No-Violencia contra las Mujeres que inspiró República Dominicana en la Organización de las Naciones Unidas.

En el caso haitiano, se podría decir que por lo menos albergamos la esperanza de que se apruebe un ante-proyecto de un Código Penal, todavía en discusión, el cual reemplazaría el código del año 1835, que respete el derecho de las mujeres a decidir en cuanto a la eventualidad de practicarse un aborto.

El anuncio fue dado a conocer en el mes de enero pasado por una mujer que integra la Comisión Presidencial para la Reforma Judicial, Sybille Théard Mevs, con esas palabras: “… el aborto es despenalizado para responder a las preocupaciones de salud pública y de libertad de la mujer”. Pero todo ese esfuerzo se echaría a la borda si llega a la presidencia uno de esos sacerdotes o pastores protestantes.

La mayor dificultad o conflicto que se pueda encontrar con un religioso devenido en político sería que quiera imponer sus preceptos dogmáticos en el asunto público. Tanto así que nos hemos encontrado con al menos dos dirigentes de escuelas privadas –confesionales-, quienes nos dicen que “la Biblia está por encima de cualquier decisión estatal en el área educativa”. Así que si sus “libros sagrados” dicen que hay que flagelar al niño o niña por indisciplina, poco importan las directrices públicas.

Un Estado-iglesia es sinónimo de exclusión, incomprensión, dictadura ideológica, esclavitud mental, supremacía de las creencias por encima de las leyes… y la lista de los males sigue, desde la colonización, con un lugar privilegiado de la iglesia en la isla hasta hoy en día a través del Concordato.

Y no estoy incitando a que voten en contra de los sacerdotes candidatos. A lo mejor invitaría a que votemos a favor de los derechos fundamentales, la democracia participativa y la inclusión. Es importante luchar contra las discriminaciones, especialmente de corte elitista, los prejuicios y la regresión de los derechos para superar la pobreza y la desigualdad.

Personalmente, yo creo que un sacerdote comprometido con su país, con la honestidad y la ética pública, sería el mejor representante nuestro. Pero primero habría que encontrarlo en la actual lista.

Lo mejor es que debemos erradicar toda idea de un Estado-iglesia. Pensemos en los derechos progresivos, ya que los cambios suceden para mejorar y no para quedarse en tiempos medievales.

¡Oh Alá que dios nos libre de tener como presidente a uno de sus representantes, cuyo eventual gobierno se basaría en los “libros sagrados”!

 

KONFERANS POU LAPRÈS SOU ENPAK AK JESYON DEZAS SIKLÒN MATTHEW NAN AYITI

KONFERANS POU LAPRÈS

JOCH AK MOSCTHA-HAITI SOU ENPAK AK JESYON DEZAS SIKLÒN MATTHEW NAN AYITI – 26 Oktòb 2016

img_20161026_153504_899

Jeunesse Ouvrière Chrétienne (JOCH) ak Mouvement Socio-Culturel pour les Travailleurs Haïtiens (MOSCTHA-Haiti),  mete tèt nou ansanm pou nou diskite epi pote sipo pa nou nan kad repons pou aksyon ijans aprè siklòn Matthew  te fin pase sou peyi a.

Nan boukante lide, nou wè fòk gen yon kòdinasyon ki pi djanm ki ta dwe mete sou pye sitou ak Leta ayisyen si nou vle pote yon bon rezilta pou sila yo ki viktim anba katastròf natirèl sa. Kòdinasyon sila ta dwe fèt  ant òganizasyon nan sosyete sivil la ki vle pote ed pa yo bokote responsab nan Leta  paske men anpil chay pa lou.

Malgre JOCH ak MOSCTHA-Haïti, nan òganizasyon nou yo te fè kèk aktivite sansibilizasyon anvan siklòn lan te pase nan zòn ki pi lwen yo, nan plizye seksyon kominal nan Ti Gwav ak Okay, Sen Lwi, Kavayon men li pat sifi. Travay sila te kapab pote pi bon rezilta si nou mete tèt ansanm pou nou kreye yon kilti prevansyon nan mitan popilasyon an. Nan sans sa, nou remake Leta ayisyen gen anpil travay pou li fè.

JOCH ak MOSCTHA-Haïti ap mande pou entèvansyon òganizasyon yo ak Leta ayisyen jwenn tout zòn ki afekte yo kelkeswa seksyon ak kominote moun ap viv e ki viktim apre pasaj ouragan a. Paske gen anpil plenyen nan mitan travayè ak travayèz, ak abitan nou akonpaye yo. Nou vle pou aksyon repons ijans yo touche zòn ki pi afekte yo ak zòn ki mwens afekte yo, tankou seksyon kominal yo nan TiGwav, GranGwav, Leogan, Kafou, Sen Lwi di Sid, Kavayon elatriye nan yon lespri ekitab, nan fratènite ak solidarite. Fòk nou ta mete aksan sou fanm ansent, moun ki gen laj avanse ak andikape yo, paske yo reprezante sektè ki pi an danje.

JOCH ak MOSCTHA-Haïti kwè li pi bon pou nou chanje jan Leta ak lòt fòs sosyal yo abitye fè travay sa yo. Nou mande pou Leta ayisyen pran tèt kòdinasyon èd yo ansanm ak òganizasyon yo. Se t ap pi bon mwayen pou nou sevi viktim yo an diyite ak respek.

JOCH ak MOSCTHA mete yo disponib avek tout resous yo, si Leta ta vle fè apèl ak eksperyans nou fè deja oubyen refleksyon nou sou koze aksyon ijans sa yo. Nou dwe pwofite moman sa pou touche kòz tout dega siklòn Matthew a fè nan peyi a epi pou nou pote aksyon ki pi byen reflechi pou sa pa repete ankò. Paske nou pa sel peyi ki sou wout Siklon yo.

Pou nou fini, nou paka neglije di yon gwo mesi pou tout èd ki vini deja yo, swa ki sòti nan peyi ki lwen oubyen kay vwazen, Dominikani. Nou kwè se yon moman pou nou chita pou nou konsantre nou sou repons ki gentan ap bay yo ak sa ki pral fèt pi devan pou nou soulaje lavi sila ki pi pa kapab yo.

ADNER ESTELOT, Kòdinatè JOCH

ROUDY JOSEPH, Direktè MOSCTHA-Haïti

Analizar situación “actual” de Haití, asunto complicado

Haití, donde la élite política obra a espaldas de la mayoría

Inspirados/as por el “Espíritu Santo”, y especialmente por las altas temperaturas, una iglesia en Sarthe (en una zona popularmente conocida como El Llano, ubicada al Oeste de Puerto Príncipe), decidió celebrar su misa de domingos tres horas más tempranas que lo habitual. La idea fue la de poder comenzar dicho ritual en la hora fresca de la mañana, a las 6:00 y terminar antes que el calor los/as desmotive en su local. De esa manera pueden todos los días realizar, a casa llena, los demás “servicios” de la semana.

Un poco más al Sur de Puerto Príncipe, en el mismo Departamento Oeste de Haití, una mujer acompañada de sus dos niños, en Gressier, con una caja de bebidas energizantes en la cabeza (muchas mujeres haitianas, mayormente madres solteras, se dedican al comercio por cuenta propia), decidió atravesar la “Route Nationale” número dos (Carretera Nacional número dos) convertida en un pequeño lago a causa de las incesantes lluvias.

Más adelante, entre la Undécima y la Primera Sección Comunal de Petit-Goave, se encuentra el Centro de Salud Integral (CENSI), luego de cruzar un pequeño puente y pasar una curva entre dos promontorios en la misma Carretera, algo común en esa vía, lo cual  se puede suponer por la falta de un alcalde investido luego de las elecciones. El día 12 de mayo de 2016, en un intento de conmemorar el Día Internacional de la Enfermera, se realizó un operativo médico para las personas carentes de atenciones básicas. Como parte de los diagnósticos preliminares, varios pacientes presentaron síntomas de malaria, zica y otras dolencias.

La intención por haber comenzado este texto con esas imágenes es indicar que se viven situaciones complejas, a nivel socio-económico, ambiental y político en Haití, mientras las élites suelen centrar la atención en la crisis político-electoral, y los mismos candidatos vuelven y vuelven a pelear por ocupar un puesto en el Estado, en las posiciones nacionales  y locales.

No obstante, por lo menos se cuenta con algunas voces de autoridades locales que elevan sus voces por la mejoría de las condiciones de vida de la población en sus respectivas comunidades. Tal es el caso de Guy Primé, miembro del Consejo de Administraciones de Colectividades Territoriales (CASEC), relatado por algunos medios de comunicación, quién recientemente denunció la muerte de nueve personas en Trouin.

Los/as habitantes de Trouin, una comunidad localizada en Léogane, Departamento Oeste, siguen siendo víctimas del cólera. El pasado día seis de mayo de 2016, Guy Primé cuenta al periódico Le Nouvelliste: “… esa remontada del cólera no está por detenerse con la temporada de lluvias si no se hace nada… el centro de salud de Trouin cuenta con un personal de 22 miembros, pero en papel. En realidad ese centro funciona muy mal, hasta decir sin funcionar”.

Y eso es debido a su vez por el paro general de los médicos residentes en los hospitales públicos de Haití, a nivel de todos los departamentos y todos los centros médicos públicos. Ese paro lleva más de un mes, y complica más la crisis político-electoral, ya que apela a un Estado débil a dar soluciones a problemas estructurales de los servicios de salud pública.

El gobierno provisional del presidente Jocelerme Privert, arribado al poder el pasado 14 de febrero pasado, ha reiterado en varias ocasiones que los recursos del Estado haitiano son extremadamente limitados. Ha aprovechado su paso por el poder para denunciar el supuesto despilfarro en el gobierno pasado de Martelly, y también investigar el manejo del Fondo PetroCaribe por ese mismo gobierno y el de Préval. Varias voces de la sociedad civil han reclamado auditorías en las cuentas financieras del Estado.

El Mouvement Socio-Culturel pour les Travailleurs Haitiens (MOSCTHA-Haiti, también ha reclamado que esas auditorías se apliquen en el Programa de Identificación y de Documentación de los Inmigrantes Haitianos (PIDIH), iniciado por el gobierno Martelly-Lamothe en julio de 2014 en República Dominicana.

Son muchas y complejas las situaciones en Haití, cuyos ciudadanos/as luchan día a día por la sobrevivencia en un país donde, según las estadísticas oficiales, cerca de ocho de sus once millones de habitantes viven en la pobreza y pobreza extrema.

Mientras que la clase política argumenta, a diario, que la solución de los problemas básicos del país reside en un cambio de poder, en contar con instituciones sólidas, comenzando por organizar o reorganizar elecciones creíbles para toda la sociedad, la población está necesitando de acciones, aunque sean pequeñas o mínimas, pero transformadoras, que puedan en realidad mejorar sus condiciones de vida, muchas veces indignantes.

La imagen de una bandera de FC Barcelona, uno de los equipos que aviva a muchos fanáticos del fútbol de la liga española, en un edificio cuasi en ruinas (recuerdo físico del goudou goudou) situado en el centro de Puerto Príncipe, nos indica que la nación aún apasiona también por vivir, que se trata de un pueblo cuya vida merece ser transformada y dignificada.