RD y Haití: Antecedentes poco revelados

Serie de publicaciones de artículo:

República Dominicana y Haití: Entre la fraternidad y la doctrina del conflicto- parte 1 – Autor: Matías Bosch Carcuro

Subtítulo original: Solidaridad histórica entre dos pueblos

haiti

El pueblo dominicano y el pueblo haitiano comparten lazos de perenne y resistente solidaridad. Aunque la independencia de 1844 con que fue creada la República Dominicana se hizo en guerra contra el poder haitiano, ello no limitó ni antes ni después ese vínculo profundo.

La isla entera, conquistada por el naciente imperialismo de España en 1492, sufrió los embates del colonialismo. Los cacicazgos -disposiciones territoriales de la sociedad taína que abarcaban a toda la isla-enfrentaron mientras se pudo la violencia conquistadora, padeciendo sus consecuencias. Al respecto relató Bartolomé de las Casas:

“Los españoles entraban en los poblados y hacían pedazos a niños, viejos y mujeres embarazadas. Apostaban entre ellos para ver quién con un cuchillazo abría al medio un hombre, o le cortaba la cabeza o le abría las entrañas. Elevaban largas horcas de trece en trece víctimas, en honor y reverencia a Nuestro Redentor y a los doce apóstoles, Traían leña, prendían fuego y los quemaban vivos. Mataban a los líderes quemándolos a fuego lento para que los alaridos de sus desperados tormentos ahuyentasen sus almas. Yo vi todo eso y muchas otras acciones de hombres inhumanos, sin piedad y bestias feroces, extirpadores y enemigos del linaje humano”.

La Hispaniola era entonces parte de la frontera imperial española. Los esclavos traídos desde África bajo el dominio de España en la isla, habiéndose dado ya el exterminio de los pueblos originarios, emprenderían sublevaciones muy pronto, en el siglo XVI. También establecerían “manieles”, comunidades de esclavos que se liberaban y apartaban del dominio conquistador, estableciendo sociedades autónomas y autorreguladas. En 1697, con la negociación que cedió la parte oeste de la isla a Francia, por parte de España, empieza el trazado de nuevas fronteras, a lo interno de la isla, con sus determinaciones económicas, lingüísticas, raciales y políticas.

La República de Haití, independiente desde 1804, empezó a gobernar en toda la Isla en 1822. Ello no se hizo a través de una ocupación violenta. El lado este, que había estado en poder de España y de Francia, se había independizado a fines de 1821, se autodenominó Estado del Haití Español y luego se afilió a la Gran Colombia impulsada por Bolívar. En muchísimos puntos la población y núcleos dirigentes del este adherían a una anexión con Haití. No hubo consenso en qué tipo de Independencia y en relación con que bloque establecerla. En 1822 se izó la bandera haitiana y se inició el gobierno de Boyer en toda la isla, de manera pacífica.

El régimen de Boyer fue derivando en excesos de poder y abusos tanto en el oeste como en el este. Lo que se conoce como la guerra domínico-haitiana llevada a cabo en cuatro campañas entre 1844 y 1856 en realidad no fue una guerra que enfrentó a los pueblos, más bien fue una guerra obedeciendo a caudillos. El historiador dominicano Franklin Franco explica en su obra que era imposible que el ejército dominicano recién constituido derrotara con tanta ventaja al ejército haitiano en las primeras batallas de 1844, siendo que aquél era más numeroso, mejor entrenado y armado. La explicación, para Franco, reside en que la soldadesca haitiana en realidad no tenía ninguna convicción ni voluntad de hacer esa guerra, arrastrados simplemente por sus jefes y los intereses de éstos. Los dominicanos, por su lado, eran motivados por el objetivo de la independencia. Ya un año antes, en 1843, el presidente Boyer había sido derrocado en la sublevación del Sur de Haití: el rechazo al régimen imperante atravesaba toda la isla.

Haití, el primer país independiente de América y la primera república negra del mundo, ayudaría firmemente a los dominicanos en su lucha por la Restauración de la independencia ante España y contra la tiranía de Pedro Santana entre 1861 y 1865. Los guerrilleros y luchadores nacionalistas contra la primera ocupación norteamericana (entre 1915 y 1934 en Haití y entre 1916 y 1925 en Rep. Dominicana) colaborarían entre uno y otro lado de la frontera. En 1965, cuando Estados Unidos volvió a invadir en Santo Domingo, numerosos combatientes haitianos tuvieron una destacada participación, incluyendo varios mártires caídos en suelo dominicano.

Más tarde, en 2010, al ocurrir el terremoto devastador en Haití, la ayuda dominicana fue la primera en llegar. Miles de dominicanos se movilizaron a través de la frontera para asistir a las víctimas, y República Dominicana fue el primer y más grande centro de acogida de los desplazados de aquel país. El presidente haitiano en aquel trágico momento declaró:

“El presidente dominicano, Leonel Fernández, ha sido el primero en presentarse y llegó con un gran contingente de apoyo. Además de la importante cooperación humanitaria, se comprometió a ayudarnos en lo que ahora constituye una de nuestras prioridades que es reestablecer las telecomunicaciones, la energía eléctrica y la comunicación terrestre. Gracias a los esfuerzos del gobierno dominicano hemos comenzado a reestablecer estos servicios”.

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